inicio noticias economia turismo deportivo sociales cultural internacionales contacto
    Cochabamba, 14 de December de 2017
1 2 3 4 5
La libertad de expresión es patrimonio de la humanidad

Demanda marítima y diplomacia multilateral


[2017-12-04]
Generar un adecuado clima para una futura negociación con Chile que, además, sea propiciado por la comunidad internacional, debiera ser prioritario para Bolivia, dado que el final del “juicio marítimo” se acerca. Pero eso se logra con una solvente gestión diplomática y en la medida que se siga sin comprender aquello, no podrá allanarse el camino, máxime si se asume que las relaciones entre Estados son mayormente de carácter político y no jurídico.

La actual diplomacia boliviana, en tal sentido, merece un punto aparte. Con su proceder insólito y fuera de serie, ha demostrado de lo que es capaz de hacer (y sobre todo deshacer) tanto en la OEA como en la ONU, sin apercibirse de lo que eso representa y afecta al principal objetivo que ahora tenemos: la demanda marítima.

En la OEA, Bolivia, sola, “soberana” y sin ayuda, se cargó un peso dañino que ya trae consecuencias. La abrumadora mayoría de países que veía con buenos ojos y simpatía nuestro justo reclamo marítimo ahora opone distancia; recomponer esas tensiones llevará valioso tiempo. Y todo por Venezuela, en una mal entendida solidaridad con el desastroso régimen gobernante que tiene a ese querido país como está.

Bolivia, actualmente, se enfrenta y se aleja de la mayoría de países en la región por Venezuela; en anteriores episodios no lejanos, reclamó con vehemencia por las Malvinas argentinas y defendió a ultranza a Cuba (todo de manera expresa y oficial). ¿Qué país hace similar esfuerzo “recíproco” por nosotros?, ninguno, por supuesto -salvo que consiga ventajas-, todos actúan preservando sus legítimos intereses y calculando sus pasos para no autoinfligirse cortes gratuitos en las venas.

Una de las últimas perlas, hace apenas meses atrás, luego de descalificar abiertamente a la OEA, acudir a la misma para reclamar por los nueve detenidos en Chile (con la infaltable escena de heroica dignidad), se exigió una solución “diplomática”, cuando de inicio se daba por sentada una demoledora argumentación “jurídica” que Chile no podría rebatir -obvio, con nuestros sagaces e imbatibles abogados-. Cero coherencia.

No satisfechos con eso, continúan los insultos contra Almagro del propio presidente Morales, secundado por un embajador con trágico desconocimiento de la diplomacia.

En la ONU, otro tanto puede apuntarse. Sólo por consigna ideológica, en una “imaginaria y epopéyica lucha contra el Imperio”, sin cuidar la imagen que proyectamos ante la comunidad internacional, Bolivia aparece como un país que apoya el terrorismo, ensalza dictaduras y le importa un “pito” los DDHH. ¿Así es como se quiere lograr apoyos a nuestra demanda marítima?

Se pretende protagonismo con altas dosis de histrionismo. Los actuales representantes diplomáticos bolivianos, como buenos “progres”, no pasan de ser los típicos izquierdistas de “calcetín”, muy “cooles” desde luego. Se regodean como oficiosos defensores de causas ajenas y aprovechan las cámaras con poses sobreactuadas, creyendo que los ojos del mundo están pendientes de Bolivia, engreídos y petulantes. No dimensionan ni meditan sus bravatas y lo nocivas que pueden llegar a ser para el país.

Muchos no recordarán, por ejemplo, que en marzo de 2014, luego de la invasión rusa a Ucrania, Bolivia, absurdamente, votó en contra la Resolución 68/262 de la Asamblea General, que condenaba la anexión rusa por la fuerza de Crimea, sin intuir que con eso “avalaba las invasiones a países soberanos” e, indirectamente, también, la agresión chilena en nuestra contra en 1879. ¿Qué tal?

La diplomacia seria exige planificación y prolijidad en las acciones, intervenciones y declaraciones para no perjudicar por ningún motivo nuestros altos intereses y ser, sobre todo, coherentes a tiempo de posicionarlos. Quizás lo único rescatable haya sido condenar los ensayos nucleares de Corea del Norte (después de todo, cuando se adquiere cierto “roce”, algo se aprende).

Las rusticidades en política internacional deben ser reconducidas con urgencia. Si las cosas siguen así, tanto la demanda marítima como nuestra improvisada diplomacia corren el riesgo de quedar como la “Victoria de Samotracia”, en ruinas y sin cabeza, pero con sombrero.

Gustavo Murillo Carrasco es abogado y diplomático








 

  22:07:09 Diferencias entre el Papa y Tru...
  22:02:09 EEUU recortará su ayuda a lAmer...
  21:57:49 Turquía, líder en periodistas p...
  21:50:37 Emotiva visita de Ronaldinho a M...
  21:41:07 Marcha contra el aborto en Sant...
  21:27:32 Convocatoria para las eleccione...
  21:21:35 Día Nacional Contra el Racismo ...
  21:10:15 Nuevo plazo para la inscripción...
  20:53:34 Huanuni : Juk!us se llevaron20 tone...
  20:47:59 Mánchester: la bomba era "poten...
  20:32:43 Ferrocarril sin rieles ...
  22:53:28 Bolivia En Iquique : Venta de c...


 















El factor Venezuela en la parada militar
Pagina Siete Editorial
2017-08-11
El presidente Evo Morales, durante su discurso en la parada militar de este año, llamó a las Fuerzas Armad...
Mas detalles...




  Copyright 2011 Diseño del sitio:    Tunari.com