inicio noticias economia turismo deportivo sociales cultural internacionales contacto
    Cochabamba, 22 de Julio de 2018
1 2 3 4 5
La libertad de expresión es patrimonio de la humanidad

Culturales
Ausencia de ciudadanía y de instituciones


[2018-01-17]
PLURI-MULTI

La democracia no es sólo acceso a derechos humanos, a libertad de prensa, derecho a disentir, derecho a condiciones de vida aceptables, posibilidad de votar y elegir; una democracia es también instituciones, leyes, normas que son las que deben facilitar la convivencia cotidiana de los ciudadanos.

Empero, hace mucho tiempo sentimos que en el país se impone la anomia, la ausencia de norma, la falta de voluntad para cumplir la ley, cada quien hace lo que quiere.

Sin parar mienten si no está cumpliendo las normas, desde las constitucionales, pasando por las leyes, los decretos, hasta ordenanzas municipales. La norma no la cumple el Presidente, la pisotea; igual conducta tiene buena parte de la población. La norma no ha sido internalizada por la gente, no es parte de su fuero íntimo. Las personas marchan por defender sus derechos, pero paralelamente son muy reacias a aceptar sus deberes y a cumplir sus obligaciones, eso demuestra que en el país existe una ciudadanía incompleta, y una democracia muy frágil, no sólo porque no haya cultura democrática, sino porque, ante todo, existe una cultura de no aceptar la ley, de rebasarla de manera abierta o acudiendo a cualquier triquiñuela.

Quienes menos cumplen la ley son los poderosos: el Presidente, los militantes de su partido, los funcionarios gubernamentales y, paradójicamente, los jueces y fiscales, cuya tarea no es defender la ley, sino violarla. Tenemos democracia, –de poca calidad, es cierto–, pero en ella no existe ciudadanía; el boliviano es un sujeto que tiene consciencia de sus derechos, pero no admite tener deberes, las obligaciones no son parte de su cultura política.

La gente no advierte que sus derechos acaban donde comienzan los derechos de los demás, es imposible que las personas respeten el derecho del otro. Cada quien parece autista, lleva por delante sus derechos de manera ciega, le importa o nada el derecho de los demás. A la hora de las obligaciones, esos sujetos miran de reojo hacia otro lado.

Lo que advertimos no sucede solamente en las grandes cosas, sino en la cotidianidad. No se respetan las filas, ni semáforos, ni horarios; la “hora boliviana” no es un mérito, es una señal de ausencia de ciudadanía. Se incumplen contratos o se los firma a sabiendas que no se los cumplirán.

El Gobierno desmoviliza a huelguistas, firmando acuerdos que de antemano sabe que no cumplirá.

Cada conductor para donde le parece, sin molestarse por saber si perjudica a otros; al contrario, el otro no existe. La universidad tiene por norma el examen de ingreso, pero quienes lo dan, si no lo aprueban, hacen huelga de hambre hasta las últimas consecuencias para ingresar, así estamos en materia educativa.

Quien se presta dinero, del banco o de otra institución, no lo paga porque afirma que el contrato por él firmado no le conviene. El que no posee tierra, la toma de cualquiera otro, sea o no sea terrateniente; además, algunos desean tomar las casas de otros. Las autoridades no cumplen horarios, ni tampoco con sus funciones. Muchas de ellas usan indebidamente fondos y bienes públicos. Con el peculio público, el canal estatal transmite los fulbitos del poderoso número 10.

El Fondo Indígena fue sólo una muestra de lo que sucede de manera generalizada. El Estado es usado para dilapidar los recursos públicos sin ninguna responsabilidad. Se hacen licitaciones en favor propio o, peor aún, se hacen grandes contrataciones sin licitaciones. Se cobran comisiones a los asalariados o se les cobra comisiones por hallar trabajo.

Se hacen huelgas porque las leyes o códigos tributarios no los eximen de tributo; se aprueban concesiones de tierra de manera no transparente y se arma revuelo cuando se pide tributar por esa tierra. Se entregan subvenciones indiscriminadas en energía, se hace justicia por mano propia, se mella la dignidad del adversario sin que haya presencia de la ley, ni respeto por la gente. Se solicita más presupuesto universitario sin que se rindan cuentas debidamente; se quiebran bancos sin que los banqueros sean juzgados.

Todo esto implica desinstitucionalización y existencia de una democracia de poca calidad, con ausencia de ciudadanía. Cada quien por su lado, los poderosos, los partidos, los militantes, los sindicatos, la sociedad, todos contribuyen a generar esta anomia, sin reparar que generan una situación donde quien saldrá perdiendo es el ciudadano, pues éste queda inerme ante la violencia y el abuso por la inexistencia de instituciones que defiendan el imperio de la ley.

Pero ahí están las calles para protestar para pedir la anulación de todas las obligaciones. Sí, así está nuestra democracia, donde se impuso la pedagogía del incumplimiento de las obligaciones y de la violación de la Constitución, comenzando por el Presidente de la República.

Carlos Toranzo Roca es economista








 

  22:07:09 Diferencias entre el Papa y Tru...
  22:02:09 EEUU recortará su ayuda a lAmer...
  21:57:49 Turquía, líder en periodistas p...
  21:50:37 Emotiva visita de Ronaldinho a M...
  21:41:07 Marcha contra el aborto en Sant...
  21:27:32 Convocatoria para las eleccione...
  21:21:35 Día Nacional Contra el Racismo ...
  21:10:15 Nuevo plazo para la inscripción...
  20:53:34 Huanuni : Juk!us se llevaron20 tone...
  20:47:59 Mánchester: la bomba era "poten...
  20:32:43 Ferrocarril sin rieles ...
  22:53:28 Bolivia En Iquique : Venta de c...


 















El factor Venezuela en la parada militar
Pagina Siete Editorial
2017-08-11
El presidente Evo Morales, durante su discurso en la parada militar de este año, llamó a las Fuerzas Armad...
Mas detalles...




  Copyright 2011 Diseño del sitio:    Tunari.com